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Blog de Terapia Metabólica

EL ELEFANTE Y LOS 7 CIENTÍFICOS CIEGOS

noviembre 6, 2018

Usada para ilustrar la ignorancia de los pundits o letrados, versados en esta o aquella parte de las escrituras sagradas, pero ignorantes al fin de la esencia de la realidad espiritual, la parábola de los siete ciegos y el elefante se originó en la India, milenios atrás, extendiéndose por el planeta. La historia ilustra perfectamente la situación en que se encuentran los investigadores contemporáneos, perdidos en un mundo de complejidad creciente que, a medida que descienden a niveles más intrincados de detalle, se alejan de la biología, o sea, de la comprensión del fenómeno mismo de la vida, perdiéndose en los aspectos moleculares (meramente químicos) del funcionamiento celular. Mientras más se adentran en las partes, menos ven el todo.

Para gigantes de la investigación contemporánea en fisiología celular como Albert Szent-Györgyi, Hans Selye y Otto Warburg, la Biología Molecular ha venido cometiendo un error reduccionista al empeñarse en la interminable deconstrucción de los subsistemas de la célula. Tanto desciende en el análisis de las estructuras subcelulares que ya no es Biología en lo absoluto, es química. Por ello nos interesa también a nosotros un enfoque integrador y “supramolecular” de la Biología. Sin una visión totalizadora, la ultraespecialización y la complejidad (e inutilidad) de las múltiples líneas de investigación sobre el cáncer son un doloroso reflejo de la falta de integración, la ausencia de unidad y síntesis del pensamiento contemporáneo. Sin duda una de las peores fallas de la racionalidad occidental.

Fig.1 “Describan este animal” dijo un sabio Raja a varios ciegos, y cada uno comenzó a palpar un lado diferente del cuerpo. Uno de ellos, abrazando una pata dijo, “Es como una columna”. Otro, palpando una oreja, anunció, “El elefante es como un abanico”. Un tercero, mientras se aferraba a uno de sus largos colmillos, exclamó: “Nada de eso, en verdad es como una lanza”…. Los que a su vez asieron la cola, la trompa, la cabeza o el tronco defendieron por su parte acaloradamente su versión del animal (un látigo, una gruesa serpiente, un muro, decían). “Todos tienen en parte razón, dijo el sabio Raja, pero al mismo tiempo todos se equivocan.” “Del mismo modo, aquellos que han alcanzado a ver un único aspecto de Dios, limitan a su Divina Realidad a ese único aspecto y niegan la probable verdad de los otros.”

Con respecto al cáncer en particular, los avances experimentales y la tecnología de imágenes (tomografía PET) hoy disponibles permiten por fin satisfacer la demanda metodológica enunciada por Koch y Pasteur en lo que hace a la causa primaria de una enfermedad concreta. Todos los tumores neoplásicos malignos -sin excepción- muestran glucólisis hipermetabólica. A la vez, un órgano corporal sano (como el cerebro), aun cuando también muestra gran avidez por el azúcar, no fermenta, sino que respira (OXPHOS). Se trata pues de un fenómeno objetivo, invariable y reproducible. La causa primaria del cáncer es el reemplazo forzoso de la fosforilación oxidativa –o respiración celular- por la glucólisis dis-aeróbica[3]. Todos los otros factores asociados como probables causas del cáncer –radiación, carcinógenos, microbios, traumatismos, inflamación latente crónica, disfunción inmunológica- son causas secundarias o accesorias.

Para esclarecer la diferencia entre causa primaria y causa accesoria basta con recordar el descubrimiento del agente transmisor de la Fiebre Amarilla por el científico y médico cubano del siglo XIX, Carlos J. Finlay y Barrés: el mosquito Aedes aegypti. Si bien la picadura de un mosquito portador del virus causante[4] tiene una alta probabilidad de producir la enfermedad en la persona, la causa primaria de la Fiebre Amarilla es el virus, no el mosquito. De hecho, es posible causar dicha fiebre hemorrágica inoculando directamente el virus a una persona, sin que dicho mosquito –o tan siquiera sangre- intervengan para nada.

Ernesto Prieto Gratacós

Laboratorio de Terapia Metabólica, Buenos Aires

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REFERENCIAS: