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Blog de Terapia Metabólica

SUPERBACTERIAS, NUTRICIÓN Y MEDICINA RACIONAL

agosto 12, 2018

Con la eficacia de los antibióticos en franca declinación en las últimas décadas, hace ya mucho que se teme la aparición de una nueva subespecie de bacteria inmune a los tratamientos actuales.(1-3) Recientemente, se reportó en China el hallazgo de una nueva cepa de Escherichia coli  resistente a la colistina, un antibiótico de último recurso. La colistina, o polimixina E, es una vieja droga, descontinuada en su momento por su alta toxicidad hepática y renal, que en compañía con otras drogas como el carbapenem, es usado como recurso extremo para microorganismos con multirresistencia (Pseudomonas aeruginosaAcinetobacter ) cuando todos los demás fármacos antibióticos fallan. Lo preocupante es que dicha mutación[1] –favorable para la bacteria en términos de supervivencia- no fue encontrada en el cromosoma de la Escherichia (el nucleoide) sino en uno de los pequeños reservorios de ADN que tienen las bacterias, llamados plásmidos. Estos fragmentos circulares de ADN cumplen sorprendentes funciones adaptativas, y pueden ser transferidos entre una bacteria y otra, confiriéndole inmunidad a la bacteria receptora.(4)

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¿Estamos cerca de un “apocalipsis” bacteriano?

Según nuestros cálculos, basados en datos epidemiológicos y reportes clínicos de todo el mundo, la declinación de la eficacia antibiótica (o lo que es lo mismo, el incremento de la resistencia bacteriana) arribará a su punto crítico en el año 2050 (+-7). El problema es que para entonces, nuestra sociedad estará ya definitivamente globalizada, intensamente intercomunicada por múltiples medios de transporte, y con una densidad de población peligrosamente alta, con lo que la velocidad a la que podrán diseminarse las superbacterias será muy alta. Las posibles medidas sanitarias para retrasar esta fecha son las siguientes:

-No prescribir antibióticos mecánicamente. Gran parte de las infecciones comunes se resuelven solas por mérito del propio Sistema Inmune. Al mismo tiempo, la mayoría de las infecciones respiratorias comunes no son causadas por bacterias sino por virus, que no responden a los antibióticos.

-Prescribir los antibióticos CORRECTOS (cultivo o antibiograma para saber exactamente que fármaco es específicamente letal para esa bacteria), prefiriendo fármacos de espectro restringido o estrecho. La falta de especificidad hará que se mate a la microfauna amigablecon lo que las bacterias dañinas podrán prosperar más libremente. Por ejemplo, se ha reportado que muchos médicos prescriben mecánicamente antibióticos "a ciegas" cuando son consultados por una afección común como la faringitis, sin molestarse en realizar previamente un exudado de fauces y cultivar dicha muestra.

-Mantener la salud de la microbiota con el consumo de alimentos y suplementos probióticos.

-No automedicarse jamás, y cumplir a cabalidad el tratamiento indicado por el médico (en cantidad, frecuencia y duración).

Es posible que, por ahora, combinaciones de antibióticos asociadas a bacteriófagos específicos y a nutrientes inmunoestimulantes (ascórbico, lipoico, selenio, zinc, etc.) nos compren algo de tiempo hasta que logremos desarrollar diferentes líneas de abordaje antibacteriano que no dependan de antibióticos convencionales. Nuevas sustancias como el TEIXOBACTIN podrían impedir  que las bacterias formen su membrana citoplasmática (siendo que rara vez hay mutaciones de genes que codifiquen para la síntesis de membranas), y es posible que las bacterias no puedan adaptarse a esto.

Una nota personal sobre el uso racional de antibióticos.

Si bien la práctica médica tiene el grueso de la responsabilidad en el uso racional de los antibióticos, el rol de la familia en este terreno es también inmenso. Un aspecto nunca mencionado -extrañamente- sobre la incidencia y la intensidad de las infecciones bacterianas es la hiperglucemia. En efecto, las concentraciones elevadas de glucosa en el plasma sanguíneo (y por ello en el líquido intersticial de todos los tejidos del cuerpo) tienen un claro efecto acelerador de la progresión infecciosa. A fin de cuentas, ¿acaso no se alimentan de glucosa las bacterias? Otro elemento crucial es la suplementación con vitamina C y vitamina D-3, cuya implicancia en la función del Sistema Inmune está más que establecida. En particular, los niveles bajos de ambas vitaminas han sido correlacionados directa y proporcionalmente con los brotes epidémicos.(5)

Personalmente, no necesité usar antibióticos desde fines de 1989 hasta Julio del 2018, cuando una praxis odontológica dudosa me hizo pensar que tenía un absceso en el maxilar superior, y preferí emplear antibiótico endovenoso prescrito por uno de nuestros médicos (que interrumpí de inmediato al descubrir que no se trataba de una infección realmente). La razón por la que hace casi treinta años que no utilizo antibióticos, ni ninguna otra medicación, es simplemente que rara vez me enfermo, tampoco el resto de nuestra familia. Cuando ha aparecido algún resfrío o enteritis... incremento las dosis de megavitamínicos y ascorbato oral y/o endovenoso, dejando que la enfermedad siga su curso. Asimismo, ninguna de nuestras tres hijas ha necesitado utilizar antibióticos más de una vez en su vida. Similares experiencias con varias familias amigas a lo largo de los últimos veinte años muestran lo mismo: la alimentación correcta y la suplementación nutricional son una poderosa medicina preventiva.

[1] Tal resistencia por parte de la bacteria se debe a una mutación en el gen MCR-1.

Ernesto Prieto Gratacós.

Laboratorio de Terapia Metabólica, Buenos Aires.

 Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución -NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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REFERENCIAS:

  1. "Review on Antimicrobial Resistance". amr-review.org. Retrieved 20 May2016.
  2. "Antimicrobial resistance Fact sheet N°194". who.int. April 2014. Retrieved 7 March 2015.
  3. "About Antimicrobial Resistance - Antibiotic/Antimicrobial Resistance - CDC". www.cdc.gov. 19 September 2017.
  4. Spread of antibiotic-resistance gene does not spell bacterial apocalypse — yet. A ‘last resort’ drug to which bacteria are rapidly developing resistance is not quite the end of the antibiotic line Sara Reardon NATURE 2015
  5. Vitamin D Deficiency- An Ignored Epidemic Int J Health Sci.  PMID: 21475519 Dr Zahid Naeem PMC3068797