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Blog de Terapia Metabólica

Terapia Metabólica en CÁNCER DE PRÓSTATA

junio 2, 2018

Probablemente el trastorno más frecuente en los hombres mayores de 50 años es la urgencia miccional –particularmente nocturna- que puede estar producida tanto por el crecimiento benigno de la próstata como por un tumor maligno. De hecho, el cáncer de próstata es la forma de neoplasia más común entre los hombres maduros. Del tamaño de una nuez entera, esta glándula masculina rodea el cuello de la vejiga y es atravesada por la uretra, con lo cual puede obstruir el paso de la orina una vez que su crecimiento, ya sea benigno o canceroso, sobrepasa cierto punto. 

En términos preventivos, el examen digital rectal acompañado de un análisis de laboratorio para medir los niveles sanguíneos de PSA (Antígeno Prostático Específico) usualmente distingue de inmediato de que se trata. La tremenda importancia de la prevención y detección ultra-temprana de este problema radica en que el cáncer de próstata es sumamente tratable si se lo encuentra a tiempo. Para los casos de tumor de próstata detectados ANTES de que la enfermedad se haya extendido a otros órganos, la sobrevida a cinco años es de casi 99%, mientras que la sobrevida quinquenal de los casos ya metastásicos al momento del diagnóstico es de apenas un 29%.

¿Qué puede haber causado la lesión original que conduce al cáncer de próstata?

Una hipótesis proveniente de la Naturopatía clínica tiene la teoría de que la lesión original es frecuentemente una inflamación crónica del área, resultante de la mala salud del intestino. Según esta hipótesis, el estreñimiento crónico, los alimentos pirógenos (irritantes) la falta de ejercicios que irriguen y renueven la circulación sanguínea de la zona, la vestimenta masculina occidental que aprieta los genitales e incrementa la temperatura local, así como la malnutrición, son todos parte de la constelación patogénica. Otro probable origen de una neoplasia prostática  es una infección mal curada de larga data (un foco séptico persistente, aunque asintomático, en la próstata) o bien la prostatitis recurrente debida falta de higiene y actividad sexual muy intensa a lo largo de la vida adulta.

Técnicas de prevención fundamentadas

  1. Aplicación de hielo sobre la vejiga y el perineo.
  2. Restricción calórica.
  3. Inhibición de la cascada inflamatoria del ácido araquidónico.
  4. Ingestión de licopeno, ergocalciferol, selenio y vitamina E.

Estas medidas preventivas, fundamentadas científicamente, tienen un enorme valor para la población humana, a un costo mínimo. Las bolsas de hielo aplicadas simultáneamente sobre la vejiga y bajo los genitales durante 30 minutos, dos veces por día, desinflaman la próstata y hacen descender el PSA a la vez que disminuyen síntomas clásicos de hiperplasia o carcinopatía: urgencia miccional, estranguria, congestión, etc.

La restricción calórica (tanto en la forma de ayuno periódico como de recorte diario) deprime los niveles de IGF-1, VEGF por lo que bloquea la proliferación celular al tiempo que inhibe la neoangiogénesis. Esto es ya en sí mismo antiinflamatorio debido a que deprime la insulina y protege la función mitocondrial. Además, el ayuno desvía la formación de eicosanoides hacia las prostaglandinas en lugar de hacia el ácido araquidónico (ácidos grasos inflamatorios),  mientras que la adición del ácido graso eicosapentanoico (o EPA, abundante en el pescado oceánico) ayuda tanto a prevenir el cáncer como a frenar el crecimiento, la invasividad y las metástasis.(x)

El licopeno (biodisponible en el tomate procesado) ha sido extensamente estudiado en relación con el cáncer de próstata, siendo capaz de inhibir el crecimiento celular. Su consumo simultáneo con dosis apropiadas de vitamina D o ergocalciferol, es antimitótico y promueve la diferenciación celular –efecto contrario de la anaplasia o des-diferenciación. El licopeno induce la sobreexpresión genética de la conexina 43 inhibiendo así la proliferación neoplásica.(x)

Cáncer de Próstata Terapia MetabólicaTerapia Metabólica en Cáncer de Próstata 

Fig.1  Metástasis prostática en el fémur de un paciente de 88 anos.  Fig.2  Representación esquemática del intercambio hormonal y las complejas interacciones entre las células tumorales y el tejido óseo. La hormona paratiroidea (PTH) es uno de los reguladores principales del metabolismo del calcio, lo cual logra promoviendo la destrucción del hueso y la retención urinaria de ese mineral. Una proteína relacionada con dicha hormona (la PTHrP) es segregada por células neuroendocrinas dentro de la próstata. Estas células son reguladas por la interleukina 6 (IL-6). Los precursores de los osteoclastos –células encargadas de reabsorber hueso- son activadas por la IL-6 para su maduración, tras lo cual entran en acción degradando el hueso.

Tratamiento integrativo del cáncer de próstata

El tratamiento convencional incluye casi siempre alguna combinación de radioterapia localizada (braquiterapia, acelerador lineal) y la hormonoterapia o supresión de la hormona masculina. En los casos en que una resección quirúrgica es posible dado que el tumor no compromete las estructuras vecinas (tales como nervios o vasos sanguíneos) los médicos pueden prescribir una operación denominada prostactectomía. En cualquiera de estos casos, el abordaje metabólico CISA (Inhibición Competitiva con Análogos Estructurales) mejora considerablemente las probabilidades de éxito terapéutico y ha demostrado incluso ser capaz de sanar metástasis óseas. Este abordaje supone la observancia de una verdadera dieta cetogenica, alcanzando niveles de cetonemia de entre 2 y 8 milimoles/litro como preparación previa a la inyección endovenosa de diversos análogos estructurales de la glutamina, la glucosa y sus metabolitos.

Se sabe que la viabilidad y ritmo de proliferación de las células prostáticas del varón joven dependen de la liberación sostenida de la hormona testicular, testosterona. En los eunucos, antiguos sirvientes palaciegos de China, Egipto y otras naciones, o bien en los castrati, niños cantores que eran operados para preservar el registro agudo de la voz, la próstata era apenas reconocible como órgano. De esta observación clínica surgió la idea de suprimir la producción de testosterona por orquidectomía bilateral (castración quirúrgica) o bien saturando el sistema con hormonas femeninas para intentar anular el crecimiento tumoral.

Por razones aún no del todo claras, las células neoplásicas originadas de la próstata tienen una fuerte tendencia a metastizar (invadir) los huesos, creando dolor e incluso fracturas patológicas. La relación entre el tumor de próstata y el tejido óseo es extremadamente importante y esconde una de las claves para controlar su proliferación anárquica. El tejido óseo es extremadamente rico en factores de crecimiento, algo que los antiguos médicos chinos intuyeron desde hace mucho tiempo.(x) Se sabe hoy que la integridad ósea es vital para evitar la diseminación del cáncer en el hueso y, a la vez, que la destrucción de ese tejido libera a la sangre factores de crecimiento que estimulan el desarrollo tumoral. Este es pues un círculo vicioso en el que la resorción ósea, llevada a cabo por las células responsables de la degradación ósea (osteoclastos) estimula el crecimiento tumoral, mientras que la proliferación tumoral promueve a su vez más resorción ósea. El resultado termina siendo la destrucción del sistema esquelético por facturas patológicas, intensos dolores, compresión de la médula espinal, invalidez y caquexia. El concepto clave es que mientras más densos, sólidos y saludables sean los huesos, menos se estimulará el crecimiento del tumor y menos poder tendrá este de invadir a su vez el tejido óseo.

Pero, ¿es útil a largo plazo debilitar los huesos con supresión hormonal?

En un interesante estudio se encontró que la osteoporosis afectaba al 63% de los hombres recientemente diagnosticados con cáncer de próstata antes de iniciar su tratamiento.(2) Para controlar el estado del sistema esquelético es necesaria la evaluación periódica de la densidad mineral ósea por medio de una densitometría. Sin embargo, es importante apuntar que uno no debe conformarse con los resultados normales para su edad (Z-score) dado que, justamente a la edad en que suele manifestarse el cáncer de próstata, lo normal es precisamente tener osteopenia o incluso osteoporosis. En cambio, debería tomarse como referencia el T-score, comparando la densidad ósea del sujeto (uno mismo) con el de un individuo sano y joven del mismo sexo.(3,4)

El PSA es una agente procarcinógeno activo

Se considera que el indicador primario de la enfermedad es el PSA o Antígeno Prostático Específico, sin embargo, esta substancia no es simplemente un indicador pasivo. Muchos profesionales no son conscientes de la funcionalidad de los biomarcadores –moléculas como las interleukinas y los factores de crecimiento- que tienen importantes roles biológicos relacionados con la comunicación entre células y la conducta de la población tumoral. En el caso específico del PSA, que es un componente normal del líquido seminal, las células tumorales lo segregan en gran cantidad para despolimerizar ciertas proteínas que constituyen un obstáculo a su proliferación.(5) Dichas proteínas son parte de la arquitectura de la glándula prostática, y se encuentran en la membrana basal que le da sostén. Se trata pues de la substancia base o cemento intercelular conque las células de la próstata están ancladas a su “suelo”. El PSA degrada entonces estas proteínas (fibronectina y laminina) facilitando así la penetración invasiva del tumor. De resultas que el PSA segregado por las células cancerosas no es un indicador pasivo, sino una proteína funcional importante en la supervivencia de las células cancerosas. La reducción del PSA no es, por lo tanto, una simple señal de que la terapia o combinación de terapias está funcionando, sino también de la reducción de una molécula que facilitaría la diseminación de la enfermedad.

Radioterapia con acelerador lineal

El acelerador lineal es un dispositivo para la aplicación de energía ionizante. Dicha maquina funciona acelerando partículas a altísimas velocidades. Cuando las partículas alcanzan cierta velocidad critica, se dirige el haz de las mismas hacia la zona que se desea tratar. Su conveniencia radica en que minimiza los daños causados por la radiación a los tejidos y órganos vecinos, lo cual era del todo imposible cuando se usaba la antigua técnica convencional de irradiación difusa (telecobaltoterapia).

Si bien la radioterapia es una de las formas más usadas de tratamiento en casi todas las formas de cáncer, fracasa a menudo debido a la radioresistencia que desarrollan tanto las células tumorales como las endoteliales, que tapizan las paredes internas de los vasos sanguíneos. Una probable explicación es que los tumores cancerosos son hipóxicos.(X) Dado que la radioterapia es pro-oxidativa –y requiere por tanto para su efectividad una alta presión parcial tisular de oxigeno (ptO2)- la hipertermia, la oxigenación hiperbárica y fármacos liberadores de óxido nítrico (L-Arginina, sildenafil) pueden usarse sincrónicamente para aumentar la efectividad de la radioterapia. Tanto la hipertermia como la oxigenación hiperbárica cuentan con aprobación de la FDA desde 1984 como terapias coadyuvantes para incrementar la radiosensibilidad de las células cancerosas.(x)

Ernesto Prieto Gratacós.

Laboratorio de Terapia Metabólica, Buenos Aires.

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REFERENCIAS: