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Blog de Terapia Metabólica

TERAPIA METABÓLICA DEL CÁNCER DE TIROIDES

enero 26, 2019

Probablemente el más curable de todos los cánceres actuales es el de tiroides. Junto a los seminomas (cáncer testicular) y a las leucemias y linfomas, este tipo de enfermedad maligna ha mostrado ser razonablemente tratable por medio de la cirugía, la radiación y la quimioterapia. La supervivencia quinquenal es aproximadamente del 90%. Dicho de otra manera, nueve de cada diez personas que contraen cáncer de tiroides aún viven a los cinco años del diagnóstico. Esto se debe probablemente a que tanto la ubicación de la glándula tiroidea como su importante y sensible función regulatoria (la tiroides controla el ritmo o intensidad del funcionamiento -tasa metabólica- de cada célula del cuerpo) hacen que cualquier alteración sea inmediatamente detectada antes de que se alcancen a producir metástasis. La relevancia de este hecho radica en que la vasta mayoría de las muertes por cáncer se deben a los "secundarismos a distancia" o invasiones metastásicas de la enfermedad en órganos distantes al tejido originalmente enfermo, y no a las lesiones primarias. Para los casos que no responden al abordaje convencional las intervenciones basadas en una constricción del metabolismo energético de las células tumorales pueden ser el tratamiento indicado.

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Fig.1 Si bien la incidencia del cáncer de este órgano endocrino está en franco aumento, la Fuerza de Tarea de los servicios preventivos de EEUU alertó acerca de la inutilidad del testeo imagenológico de cáncer de tiroides en personas sin síntomas. En un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association se dio a conocer que en lo que a este tipo de neoplasia se refiere, el screening por imágenes genera más sobrediagnóstico y mas intervenciones riesgosas (y caras) que incluso la observación atenta (watchful waiting) de la aparición de síntomas iniciales.

El testeo convencional para cáncer de tiroides tiene más riesgos que beneficios.

Nuestro grupo de investigación ha advertido incontables veces sobre la crucial importancia de la prevención (que originalmente denominábamos “detección ultra-temprana”), consistente en un extenso panel de marcadores bioquímicos y fisiológicos testeados a intervalos regulares. Véase al respecto nuestro test OncoAnalytic, screening proactivo para la prevención del cáncer. El sentido de esta intervención es que, para cuando se llegan a producir síntomas visibles de enfermedad -bultos indoloros en la cara anterior del cuello, ronquera inexplicable y/o dolor de garganta que no mejora, dificultad al tragar-, ya es tarde. Lo que se intenta es pues adelantarse a la manifestación de la tumoración misma, incorporando un programa nutri-farmacológico que impida la aparición de la enfermedad.

 

    

 

El método usual de hacer ecografías de rutina en personas asintomáticas implica mas daño que beneficio porque desencadena un alto porcentaje de falsos positivos y ulteriores intervenciones dolorosas, riesgosas y caras. Si bien pareciera razonable el screening radiológico de la población para detectar a tiempo cáncer de tiroides (definiendo “a tiempo” como el período en que el tumor es tan pequeño y localizado que una simple operación lo extirparía definitivamente), la realidad es exactamente lo contrario. El proceso de screening imagenológico casi siempre detecta microtumores que jamás van a terminar manifestándose como verdaderos cánceres agresivos… pero que invariablemente empujan a la persona a una operación quirúrgica para remover la glándula tiroides, haciéndola dependiente de por vida de medicación tiroidea. Esta cirugía trae consigo varios problemas, desde el corte (intencional o accidental) de los nervios responsables de la deglución y el habla, hasta la extirpación de la paratiroides, que controla los niveles del calcio en el organismo.  Interesantes reportes post-mortem han determinado que más del 80% de las personas mayores de 65 años presentan microcánceres tiroideos durante su autopsia, los cuales no generaban síntoma ni molestia alguna.

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¿Cuál es la causa primaria del cáncer de tiroides? Un aspecto a estudiar parece ser el masivo incremento en el uso de teléfonos celulares. Las antenas de los mismos eran previamente colocadas en la parte superior del teléfono, pero ahora se colocan generalmente en la parte inferior de los smartphones. Esto da una mayor exposición de la radiación de radiofrecuencia a la glándula tiroides, (ver figura). Un smartphone puede además tener múltiples antenas. 

En los países del primer mundo, el sobre-diagnóstico y el sobre-tratamiento del cáncer de tiroides (cada extracción quirúrgica de la tiroides cuesta unos 8,000 dólares) encarece en miles de millones de dólares el presupuesto de salud de las naciones. De acuerdo con los datos epidemiológicos publicados, en lugar de la pesquisa física con ultrasonido, la mejor protección consiste en un screening bioquímico y fisiológico como el que hemos descrito y la implementación de un amplio programa de prevención racional del cáncer como el generado por el sistema OncoAnalytic.

Ernesto Prieto Gratacós

Laboratorio de Terapia Metabólica, Buenos Aires

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REFERENCIAS:

Increasing incidence of thyroid cancer in the Nordic countries with main focus on Swedish data. Michael Carlberg, Lena Hedendahl, Mikko Ahonen, Tarmo Koppel, and Lennart HardellBMC Cancer. 2016